Abordar este articulo sobre conductas que destruyen a la pareja, es muy saludable para que se tome conciencia de las falencias de cada integrante y llevar una vida en armonía junto a la persona elegida. Para convivir en pareja cada uno tiene que acudir al auto conocimiento y reconocer conductas que serían destructivas para ambos. Ningún ser humano racional y en condiciones normales, desearía dañar a su pareja, de lo contrario necesitaría una terapia psicoanalítica.

A veces la convivencia se hace rutinaria, problema que afecta a la pareja, y si no se toma conciencia de esta situación, y se produce un cambio, comienzan a manifestarse conductas que destruyen a la pareja. A veces no se logra reparar algunos daños provocados por conductas destructivas, entonces deberían recurrir a una terapia de pareja.

Dentro de las conductas que destruyen a la pareja, esta la crítica peyorativa o despectiva, reiterar una conducta basada en mentiras es lo más destructivo en una pareja. El desprecio, la soberbia, los insultos, los malos tratos, son conductas que no solo destruyen a la pareja sino que los pueden conducir a situaciones más graves. Cuando no se acepta la responsabilidad de los actos, y se culpa al otro por los mismos, se va por el camino de la destrucción. Reflexionar sobre estas conductas es muy efectivo para crecer en pareja y aprender de los errores.

Las personas impacientes deben están muy atentas en cuanto a sus conductas que podrían destruir a la pareja, por ejemplo, retirarse en pleno dialogo, no terminar de solucionar una discusión, y no afrontar los problemas que se presentan, indican inmadurez por parte del integrante de la pareja. Si el amor está presente, las conductas no serían destructivas, pero si el amor comienza a desvitalizarse es momento de detenerse a reflexionar y preguntarse qué se debe hacer, según la capacidad de cada uno. Para formar pareja no hay nada mejor que tener compañeros afines en cuanto a ideas y a educación, la responsabilidad, la aceptación, y el crecimiento interior, son facultades extraordinarias que deben estar presentes en las parejas.

Los problemas que parecen abrumadores siempre tienen solución, es de personas inteligentes buscar las mejores salidas. Siempre que se necesite dar un paso, en cualquier ámbito, es conveniente consultarlo, ya que hacerlo por sí mismo seria una conducta que destruye a la pareja. Si estas conductas destructivas se repiten y no se pueden revertir es importante pedir ayuda.