Cuando estamos en pareja durante un largo tiempo es cuando mayor sacrificio debemos realizar para que nuestra relación perdure por muchos años, y esto es fundamental. El matrimonio es para amar y esto no es sencillo ya que la medida del amor es la capacidad que tiene cada uno de realizar sacrificios. El amor verdadero nunca caduca, ¿Por qué decimos esto?, sencillamente porque las crisis de pareja se sobrellevan si hay amor. Si la pareja llegó a su fin, es porque ya este sentimiento se desvaneció.

La fidelidad tienen un papel importante y por ello debe pasar la prueba más exigente de todas, la de perdurar. Ser fiel es algo constante, y en la vida debemos elegir entre lo fácil y lo que es correcto. Ser fiel es lo correcto y lo que más le cuesta a mucha gente. También podemos hacer que el “matrimonio” sea un noviazgo interminable, la vida conyugal depende de cada uno, de cómo la afrontemos. Existen parejas casadas que viven en casas separadas para evitar el desgaste.