Esta pregunta es muy recurrente, especialmente en las mujeres. ¿Podemos amar a alguien durante toda nuestra existencia?, ¿Puede esa persona sentir lo mismo que nosotros tanto tiempo?. Lo cierto es que las formas de amar cambian a través de los años y los contextos históricos. Hoy vivimos en una época donde las parejas son fugaces y el compromiso brilla por su ausencia.

Aunque es cierto que todos queremos “amor”, cuesta cada vez más conseguir del bueno por diferentes factores: hemos sido lastimados, nos aburrimos muy rápido, le tememos a las relaciones serias, etc. No siempre se puede encontrar el amor para toda la vida, aunque puede que nos toque, pero si esto nos pasa, no debemos frustrarnos, sino aprender. Por cada relación fallida obtenemos un nuevo set de herramientas para afrontar la próxima y esperar que sea mucho más saludable. Hay que animarse a correr el riesgo.