Las parejas son como las familias: mundos diferentes, con sus diversos comportamientos, afinidades, gustos y demás. Pero si existe algo inherente a las parejas son los problemas y las crisis. La vida con la persona que amamos no es una eterna luna de miel, a medida que pasan los años empiezan las complicaciones: la rutina, la pérdida de deseo sexual, dificultades en la comunicación, etc. La relación en pareja implica trabajar ese vínculo que tenemos día a día para poder empatizar y satisfacer las necesidades de ambos; una de las alternativas más recomendables es siempre encarar todo mediante el humor, casi nunca falla.

El siglo XXI trajo consigo una realidad que muchos no quiere ver: el divorcio en masa. Aunque muchas parejas decidan seguir unidas ya sea por comodidad y por compartir gastos domésticos, antes que optar por una vida de soltero, la tendencia actual es evidente, los vínculos se desgastan fácilmente, cada año más y más. Antes de la ley de divorcio las parejas estaban “cuasi” obligadas a seguir juntas, eso hoy ya no ocurre, lo cual es beneficioso desde nuestro punto de vista. ¿Cuál es el objetivo de estar al lado de una persona que no nos quiere o que nos lastima?.